CARRERA POLÍTICA
El fin justifica los medios. Eso al menos es lo que debe pensar toda la pléyade de políticos profesionales que, sin aptitudes contrastadas, alcanzan la cúspide de la sociedad. Pandilla de haraganes que pululan de un cargo a otro paseando en coche oficial y llenando sus orondas barrigas con el dinero de los demás. Títeres y a la sazón titiriteros que, con la permisividad de las masas adocenadas, manejan a su antojo todo lo que quieren.
Lamentablemente, las honrosas excepciones son pocas y se antojan insuficientes para estimular a un electorado cada vez más desmotivado. No sé cuál será la solución pero, por poner un ejemplo, ¿ Se han parado a pensar alguna vez por qué los alcaldes pueden fijar sus propios salarios? Reflexionen. Hasta la semana que viene.
0 comentarios