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elindignado

EL POZO SIN FONDO

Una de las cosas que más me indigna es el concepto que tenemos en España del dinero público; sin embargo, hasta el momento, de manera paradójica, no había escrito acerca de ello. No había escrito porque es un tema difícil de abordar y, que sin pretenderlo, encima, puede dañar algunas sensibilidades.

 

Es cierto que nos encontramos en un panorama de penuria financiera internacional (eso no debemos obviarlo), pero no es menos cierto que en España la crisis presenta una serie de características más autóctonas que el lince o el toro de lidia. Resulta que aquí, en España, es donde más empleo se destruye y donde, por si eso fuera poco, se está empezando a poner en duda la garantía de las pensiones a medio plazo. Ahí es nada.

Si queremos saber por qué somos tan desdichados de padecer tan funestas consecuencias, deberíamos mirar cómo se gasta aquí el dinero público. Fíjense, por ejemplo, aquende Despeñaperros, en muchos pueblos, en qué se ha convertido el paro agrícola y cómo se está repartiendo éste. Insisto en que no es más que un ejemplo, pero hagamos un ejercicio “autocrítico” (algunos tienen más porqués para hacerlo “autocrítico”)  y pensemos en becas, ayudas, subsidios y subvenciones. En nuestro país, cuando alguien es capaz de hacer una trampa para cobrar algo, de alguna manera, de las arcas públicas, puede incluso, generalmente, contarlo con tranquilidad. Y puede contarlo porque, lejos de ser rechazado y despreciado por el resto de ciudadanos, suele salir en loor de multitudes, aclamado en el bar (su hábitat natural), como un entrañable “listo”. En resumen es algo así: Para gran parte de la sociedad, si robas al Corte Inglés, eres un chorizo, pero…si robas  a la administración, eres un fenómeno.

 

¿Sabían que en España tenemos el mayor índice de absentismo laboral de toda Europa y, por ende, la menor efectividad en el trabajo? ¿A qué creen que se debe eso? ¿Nos ponemos aquí enfermos con mayor facilidad (somos más débiles y propensos a los males) o, por el contrario, bajamos el listón a la hora de determinar qué es suficiente para darnos de baja y cobrar sin tener que ir al trabajo? La respuesta, por antojárseme de Perogrullo, no se la daré.

 

Como siempre, las voces críticas argüirán que este es un argumento de derechas, pero yo, como siempre también, les invito a pensar en quiénes son los más perjudicados con este tipo de tretas. Se lo diré yo, para que no se quiebren mucho la cabeza: Aquí sale perdiendo quien verdaderamente necesita una ayuda (entiéndase por ella una beca, una baja laboral, una subvención, etc.). Si todos queremos beneficiarnos de una ayuda aunque no la merezcamos, aquellos que sí están dependiendo de ésta se ven a los pies de los caballos, porque esto, aunque nos cueste asimilarlo, no es un pozo sin fondo, sino que más bien se está convirtiendo en todo lo contrario: “un pozo...sin fondos”.

 

¿Qué opinan ustedes? Reflexionen. Hasta otra.

http://en.wikipedia.org/wiki/Tragedy_of_the_commons

 

2 comentarios

Bri -

un hombre que se viste por los pies...el curro romero de las letras le llaman. Muy bueno Boby!

Carli -

Sencillamente magistral. ¡Chapó!